Consejos de dieta: Durante el tratamiento oncológico
Tratamientos
13 abr 2026· 9 min de lectura

Consejos de dieta: Durante el tratamiento oncológico

Dr. Víctor Castro Oliden

Médico Oncólogo · Director de Medicina, INEN

El tratamiento oncológico es un camino desafiante que exige mucho del cuerpo. Una nutrición adecuada juega un papel fundamental no solo en mantener la fuerza y la energía, sino también en mejorar la tolerancia a las terapias y la calidad de vida. En este artículo, el Dr. Víctor Castro Oliden, médico oncólogo de ONTEAM Perú, comparte consejos esenciales sobre cómo la dieta puede ser una aliada durante este proceso.

La importancia de una nutrición adecuada durante el tratamiento oncológico

Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, su vida da un giro. A menudo, la atención se centra en los tratamientos médicos como la quimioterapia, la radioterapia o la cirugía. Sin embargo, un aspecto crucial que a veces se subestima es la nutrición. Una dieta balanceada y adaptada a las necesidades individuales es una herramienta poderosa que puede marcar una diferencia significativa en el bienestar general del paciente oncológico.

Los tratamientos contra el cáncer, si bien son vitales para combatir la enfermedad, pueden generar efectos secundarios que afectan directamente la capacidad de comer y absorber nutrientes. Náuseas, vómitos, pérdida de apetito, cambios en el gusto y el olfato, o inflamación de la boca (mucositis), son solo algunos ejemplos. Estos síntomas pueden llevar a la desnutrición, una condición que debilita el sistema inmunológico, reduce la energía, aumenta el riesgo de infecciones y puede incluso retrasar o interrumpir el tratamiento.

En Perú, la carga del cáncer es significativa. Según datos del Ministerio de Salud, el cáncer es una de las principales causas de mortalidad. Mantener una buena nutrición es una estrategia de soporte que ayuda a los pacientes a:

  • Mantener el peso corporal y la masa muscular.
  • Tener más energía para afrontar el día a día.
  • Fortalecer el sistema inmunológico, reduciendo el riesgo de infecciones.
  • Mejorar la tolerancia a los tratamientos y manejar mejor sus efectos secundarios.
  • Acelerar la recuperación después de cirugías o terapias intensivas.
  • Mejorar su estado de ánimo y calidad de vida en general.
Dato: La desnutrición es una complicación común en pacientes con cáncer, afectando hasta al 80% de ellos, dependiendo del tipo y estadio del cáncer. Una intervención nutricional temprana puede mejorar significativamente los resultados.

Estrategias nutricionales clave para afrontar los efectos secundarios

Cada paciente y cada tratamiento son únicos, por lo que las recomendaciones dietéticas deben ser personalizadas. Sin embargo, existen principios generales y estrategias prácticas que pueden ayudar a manejar los efectos secundarios más comunes relacionados con la alimentación.

Manejo de la pérdida de apetito y las náuseas

La falta de apetito, conocida como anorexia, y las náuseas son efectos secundarios muy frecuentes. Aquí algunas sugerencias:

  • Comidas pequeñas y frecuentes: En lugar de tres comidas grandes, opte por 5 a 6 comidas pequeñas a lo largo del día. Esto puede ser menos abrumador y más fácil de tolerar.
  • Alimentos de fácil digestión: Prefiera alimentos blandos, bajos en grasa y sin olores fuertes. Ejemplos incluyen caldos, purés, tostadas, galletas saladas, arroz blanco, pollo hervido o al vapor.
  • Hidratación constante: Beba líquidos entre comidas en lugar de durante ellas para evitar la sensación de plenitud. El agua, caldos claros, infusiones suaves o bebidas isotónicas pueden ser útiles. Evite bebidas muy dulces o gaseosas.
  • Ambiente agradable: Coma en un ambiente relajado y bien ventilado. Evite cocinar alimentos con olores fuertes si estos le provocan náuseas.
  • Alimentos fríos o a temperatura ambiente: A menudo son mejor tolerados que los alimentos calientes, ya que desprenden menos olor.
  • Consulte siempre con su equipo médico antes de incorporar remedios naturales.

Afrontando los cambios en el gusto y el olfato

Muchos tratamientos pueden alterar la percepción de los sabores, haciendo que los alimentos sepan metálicos, amargos o insípidos. El olfato también puede verse afectado.

  • Experimente con condimentos: Use hierbas frescas, especias suaves (como romero, tomillo, orégano) o un toque de limón o lima para realzar el sabor de los alimentos.
  • Evite utensilios metálicos: Si siente un sabor metálico, pruebe con utensilios de plástico o bambú.
  • Enjuague bucal: Enjuagarse la boca con agua con sal o bicarbonato de sodio antes de comer puede ayudar a limpiar las papilas gustativas.
  • Alimentos fríos o a temperatura ambiente: Al igual que con las náuseas, pueden ser menos ofensivos para el olfato y el gusto.
  • Variedad: Pruebe diferentes tipos de alimentos para descubrir cuáles son más agradables en ese momento.

Manejo de la diarrea y el estreñimiento

Ambos son efectos secundarios comunes que pueden afectar la absorción de nutrientes y la comodidad del paciente.

  • Para la diarrea:
    • Consuma alimentos bajos en fibra soluble: arroz blanco, tostadas, pollo sin piel.
    • Evite alimentos ricos en fibra insoluble, grasas, cafeína y productos lácteos si la lactosa es un problema.
    • Mantenga una hidratación intensa con agua, caldos y soluciones de rehidratación oral.
  • Para el estreñimiento:
    • Aumente gradualmente la ingesta de fibra: frutas, verduras, cereales integrales, legumbres (si son bien toleradas).
    • Beba abundante agua a lo largo del día.
    • Realice actividad física ligera si su médico lo permite, como caminar.
    • Consulte a su médico si necesita laxantes suaves o ablandadores de heces.

Cuidado de la boca y la garganta (mucositis)

La inflamación y las llagas en la boca y garganta pueden hacer que comer sea extremadamente doloroso.

  • Alimentos blandos y húmedos: Purés, sopas cremosas, yogures, huevos revueltos, batidos, helados suaves.
  • Evite alimentos irritantes: Alimentos ácidos (cítricos, tomate), picantes, salados, secos, duros o muy calientes.
  • Higiene bucal: Mantenga la boca limpia con enjuagues suaves no alcohólicos según las indicaciones de su equipo médico.
  • Pajitas: Usar pajitas puede ayudar a evitar el contacto directo de los alimentos con las llagas.

Alimentos recomendados y a evitar: Una guía práctica

Aunque la dieta debe ser personalizada, esta tabla ofrece una guía general sobre qué alimentos priorizar y cuáles limitar durante el tratamiento oncológico.

Categoría Alimentos Recomendados Alimentos a Limitar/Evitar
Proteínas (esenciales para reparar tejidos y mantener masa muscular) Pollo sin piel, pescado blanco, huevos, lácteos bajos en grasa, legumbres (si son bien toleradas), tofu, proteína en polvo (bajo supervisión médica). Carnes rojas procesadas (embutidos, tocino), carnes muy grasas, alimentos fritos.
Carbohidratos (fuente principal de energía) Arroz blanco, pasta, pan blanco, patatas, camote, avena, cereales poco procesados. Si no hay diarrea, cereales integrales. Azúcares refinados, dulces, pasteles, bebidas azucaradas en exceso.
Grasas Saludables (fuente concentrada de energía) Aceite de oliva, aguacate, frutos secos y semillas (si no hay mucositis), mantequilla de maní (sin trozos si hay problemas de masticación). Grasas trans (alimentos procesados, bollería industrial), grasas saturadas en exceso.
Frutas y Verduras (vitaminas, minerales, antioxidantes) Frutas cocidas o en puré (manzana, plátano), verduras cocidas al vapor o hervidas (zanahoria, calabaza, espinaca). Frutas frescas peladas si el sistema inmune lo permite. Verduras crudas o muy fibrosas si hay diarrea o mucositis, frutas con piel gruesa o semillas.
Líquidos (hidratación) Agua, caldos claros, infusiones suaves, bebidas isotónicas (sin exceso de azúcar), zumos de frutas diluidos. Bebidas muy azucaradas, gaseosas, alcohol, cafeína en exceso.

Suplementos nutricionales y la importancia de la consulta profesional

En algunos casos, cuando la ingesta de alimentos es insuficiente para cubrir las necesidades nutricionales, el equipo médico puede recomendar suplementos nutricionales orales. Estos pueden ser batidos ricos en calorías y proteínas, o fórmulas específicas para condiciones particulares.

Es fundamental entender que los suplementos no deben ser autoadministrados. La suplementación debe ser siempre indicada y supervisada por un médico oncólogo o un nutricionista especializado en oncología. Algunos suplementos pueden interactuar con los tratamientos contra el cáncer o ser contraproducentes en ciertas situaciones.

Dato: En Perú, la orientación nutricional personalizada es un pilar cada vez más reconocido en el manejo integral del paciente oncológico, buscando optimizar su estado nutricional y mejorar la respuesta a la terapia.

El rol de un nutricionista oncológico es invaluable. Este profesional puede evaluar sus necesidades específicas, diseñar un plan de alimentación adaptado a su tipo de cáncer, tratamiento y efectos secundarios, y brindarle herramientas prácticas para manejar los desafíos diarios. No dude en solicitar una referencia a su equipo médico.

Preguntas frecuentes sobre la dieta durante el tratamiento oncológico

¿Puedo comer azúcar durante el tratamiento oncológico?

El consumo moderado de azúcar es aceptable. No hay evidencia científica que demuestre que el azúcar "alimenta" el cáncer de forma directa o que eliminarlo por completo de la dieta cure la enfermedad. Sin embargo, un exceso de azúcar puede llevar a un aumento de peso no saludable y a picos de glucosa que no son beneficiosos. Se recomienda priorizar fuentes de energía saludables y limitar los azúcares añadidos.

¿Debo seguir una dieta especial, como una dieta cetogénica o vegana?

No existe una "dieta milagrosa" para el cáncer. Dietas muy restrictivas, como la cetogénica estricta o ciertas dietas veganas mal planificadas, pueden ser difíciles de seguir y llevar a deficiencias nutricionales, especialmente cuando el cuerpo ya está bajo el estrés del tratamiento. La clave es una dieta equilibrada, variada y adaptada a sus necesidades individuales, bajo la supervisión de un profesional.

¿Es seguro comer alimentos crudos o sin cocinar bien?

Durante el tratamiento oncológico, especialmente si su sistema inmunológico está comprometido (inmunosupresión), es crucial extremar las precauciones de seguridad alimentaria. Se recomienda evitar alimentos crudos o poco cocidos como carnes, pescados, huevos, mariscos, y productos lácteos no pasteurizados. Lave muy bien frutas y verduras, y cocínelas si su médico lo indica. Esto ayuda a prevenir infecciones.

¿Qué hago si no tengo ganas de comer nada?

Es una situación común. Intente comer pequeñas cantidades de alimentos que le resulten apetitosos, incluso si no son sus favoritos habituales. Priorice alimentos ricos en calorías y proteínas. Los batidos y licuados pueden ser una buena opción. Hable con su equipo médico o nutricionista; pueden sugerir medicamentos para estimular el apetito o suplementos nutricionales.

¿Puedo beber alcohol durante el tratamiento?

Generalmente, se recomienda evitar el alcohol durante el tratamiento oncológico. El alcohol puede interactuar con algunos medicamentos, empeorar ciertos efectos secundarios (como las náuseas o la mucositis) y deshidratar. Consulte siempre con su médico antes de consumir cualquier bebida alcohólica.

¿Qué papel juega la hidratación?

La hidratación es vital. Los tratamientos pueden causar deshidratación a través de vómitos, diarrea o fiebre. Beber suficiente agua, caldos, infusiones o soluciones de rehidratación ayuda a mantener el equilibrio de líquidos, facilita la eliminación de toxinas y previene el estreñimiento. Intente beber pequeños sorbos de líquidos a lo largo del día.

Conclusión: Nutrición, un pilar de fortaleza en el camino oncológico

La nutrición es mucho más que simplemente comer; es una parte integral del plan de tratamiento oncológico. Adoptar hábitos alimenticios adecuados, con el apoyo y la guía de profesionales de la salud, puede empoderar a los pacientes, ayudándolos a mantener su fuerza, energía y calidad de vida. Recuerde que cada pequeño esfuerzo cuenta y que su bienestar es la prioridad. No dude en comunicarse con su equipo médico para obtener orientación personalizada y apoyo en este importante aspecto de su recuperación.

Para recibir orientación especializada y personalizada sobre su plan de tratamiento y nutrición, puede contactar con nuestro equipo de ONTEAM Perú.

Esta información tiene carácter educativo y orientativo. No reemplaza la evaluación médica personalizada ni constituye un diagnóstico o recomendación de tratamiento. Ante cualquier síntoma o duda, consulte con un profesional de salud.

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